5 Beneficios Formativos del Aula Virtual

Tabla de contenido

La llamada aula virtual, como entorno privilegiado, es una de las grandes innovaciones que la sociedad del conocimiento nos ha traído en los últimos tiempos. Dentro de este nuevo modelo de educación, es posible capacitarse a distancia y organizar las actividades didácticas en un entorno online. 

Tradicionalmente, en los procesos de enseñanza y aprendizaje ha prevalecido el ámbito físico, dado que el aula era intocable. De hecho, la mayoría de la bibliografía sobre didáctica y pedagogía gira en torno a ella.

Esta dependencia respecto del espacio físico hizo que la capacitación implicará una gran cuota extra de inversión. En este sentido, por ejemplo, la capacitación interna del personal de una empresa surgía por interés individual y se hacía —siempre de manera presencial— solo esporádicamente.

Las aulas virtuales no han venido a reemplazar el gran valor que tiene el encuentro interpersonal. En cambio, sí pueden potenciar los procesos de aprendizaje por medio de la transformación digital.

A continuación, te contaremos todo lo que debes saber sobre estos espacios interactivos. Así, podrás implementar un aula virtual con eficacia y eficiencia.

¿Qué es un aula virtual?

Un aula virtual es una plataforma que recrea un ambiente áulico dentro de la computadora y por medio de Internet. Formadores y estudiantes coinciden en este entorno virtual e intercambian información y actividades. 

Las aulas virtuales potencian los procesos de aprendizaje en empresas o escuelas porque favorecen el encuentro interpersonal en todo tiempo y lugar. 

Estas plataformas suelen contar con un espacio central de notificaciones que ordena el intercambio dialógico. Luego, incluyen una serie de botones que conducen hacia otros espacios de interactividad: 

  • consignas; 
  • materiales: 
  • formularios; 
  • resolución de actividades; 
  • entrega de tareas;
  • mensajería; 
  • foros de discusión. 

En el artículo que se enlaza a continuación, encontrarás dos videos sobre capacitaciones que se han realizado recientemente. Si te interesa conocer más sobre estos entornos virtuales y los retos que encierran en tanto metodología de aprendizaje, te lo recomendamos especialmente.

Beneficios del aula virtual

Las personas aprendemos con mayor facilidad cuando nos reconocemos insertas en un entorno de aprendizaje cuidado. En este sentido, las aulas virtuales favorecen la creación de espacios comunes donde confluyen estudiantes, docentes y contenidos.

Este tipo de estrategia puede tener sus limitantes en Latinoamérica, debido a que no todos los hogares cuentan con internet. Sin embargo, ofrece beneficios que suman a la educación y la formación profesional como:

#1 Acceso 24/7

Supera los límites del tiempo con la implementación de un aula virtual
Foto de Julia M Cameron en Pexels Licencia CCO.

Las aulas virtuales permiten resolver una cuestión muy importante: la coincidencia en el tiempo de todos los participantes de la enseñanza y el aprendizaje. En ellas el proceso es más autónomo, en tanto permiten que la capacitación se realice según los tiempos de cada persona. 

A su vez, ofrecen la posibilidad de trabajar conjuntamente mediante documentos compartidos u otras estrategias de comunicación diferida. Así:

  • Los docentes y alumnos gestionan su propio tiempo. 
  • Los formadores programan las clases con anticipación. 
  • Los alumnos se organizan con tiempo mediante fechas de entrega y cronogramas digitales. 

#2 Sin barreras geográficas

El aula virtual es una herramienta que permite la formación de toda persona en todo tiempo y todo lugar.

Con ella, se eliminan las barreras tradicionales que imponía la coincidencia en un mismo espacio físico. Así, se vuelve posible acudir a formadores de distintas partes del mundo e integrar la interculturalidad como un plus de valor en la propuesta de formación.

#3 Autoaprendizaje

La función del docente dentro del aula virtual es la de un facilitador: coloca sobre la mesa todo lo necesario para que el aprendizaje suceda. Ahora bien, el dueño del proceso de aprendizaje en sí mismo es cada uno de los estudiantes. 

Las aulas virtuales, como entornos de autoaprendizaje, permiten que cada sujeto aprenda mediante una interacción activa y personal con el conocimiento.

El aula virtual ofrece un registro del proceso educativo: permite recuperar información de valor tanto para formadores como para alumnos. 

#4 Retroalimentación continua

Las aulas virtuales favorecen la autonomía y el autoaprendizaje
Foto de Anna Shvets en Pexels. Licencia CCO.

Las aulas virtuales logran responder a una de las principales demandas educativas de la actualidad. En este sentido, ofrecen información constante e instantánea en tiempos no necesariamente coincidentes. 

Entonces, son un registro del proceso educativo cuyas secuencias permanecen guardadas en ella. Tan así es, que dichas secuencias pueden ser recuperadas para un nuevo curso en el año próximo o como material de registro y diagnóstico para el formador.

#5 Aumentar habilidades digitales

Estas plataformas, muy intuitivas en su diseño e implementación, precisan de un corto tiempo de aprendizaje para saber cómo usarlas. Es decir, tienen una curva de aprendizaje acotada. 

Incluso, se las suele acompañar con videos instructivos tanto para los formadores como para los alumnos. A través de ellos, podrán conocer sus características y su potencialidad.

Los usos de las aulas virtuales no se clausuran en entornos educativos: pueden ser usadas para comunicaciones institucionales e incluso para reuniones, ya que permiten la interacción y organización de sus participantes.

Las aulas virtuales favorecen, además, el desarrollo de habilidades digitales. Son propuestas que ofrecen una gran interacción con las nuevas tecnologías, como documentos compartidos, formularios virtuales, ingreso a links, uso de mensajerías online, acceso a materiales digitales, etcétera.

Conclusión

Como plataformas e-learning, el futuro de las aulas virtuales abarca más de lo que imaginamos. En instituciones educativas, por ejemplo, ya no solo se las emplea como entornos de aprendizaje sino también para mantener una comunicación fluida con toda la comunidad. 

Cuando entendemos que un aula virtual crea un espacio donde coincidir a partir de intereses e inquietudes comunes, estamos en condiciones de reconocer sus muy diversos usos.

Gracias a ella, el estudiante puede hacerse responsable por su propio proceso de aprendizaje. En este sentido, encuentra un espacio que lo motiva gracias a la innovación y el acompañamiento personalizado que implica un aula virtual. Asimismo, los formadores pueden innovar en sus propuestas ante este desafío.

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3 respuestas

  1. Hola, Lucía. Buen día. Soy estudiante de la Licenciatura en Pedagogía en la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato y, además, apoyo a niños en su proceso de aprender a leer, escribir y resolver operaciones básicas.

    El contenido me pareció muy favorable. Considero que explica los beneficios del aula virtual de una manera clara y ordenada, sin exagerarlos. Los cinco beneficios que menciona puedo relacionarlos con mi propia experiencia como estudiante en línea, especialmente el primero. Tener acceso a los contenidos prácticamente a cualquier hora me permite estudiar en los momentos que mi vida familiar me permite, algo que en una modalidad presencial simplemente no sería posible para mí.

    Lo que más me llamó la atención fue el apartado sobre el autoaprendizaje, donde se menciona que el docente cumple la función de facilitador y que cada estudiante es responsable de su propio proceso. Estoy de acuerdo con esta idea, pero me gustaría aportar un matiz desde lo que he observado al trabajar con niños. En ocasiones, el autoaprendizaje puede confundirse con dejar sola a la persona que está aprendiendo, y considero que son cosas muy diferentes.

    He preparado materiales atractivos utilizando herramientas como Canva y Genially y, aun así, he podido observar que un niño que no comprende una palabra no necesariamente avanza porque el material sea bonito o llamativo. Muchas veces necesita que alguien se siente a su lado, escuche su dificultad y le explique el mismo tema de otra manera. Por eso, desde mi perspectiva, sería interesante que el artículo desarrollara un poco más qué hace concretamente ese facilitador dentro del proceso, ya que de lo contrario podría interpretarse que basta con poner los materiales a disposición del estudiante.

    También quisiera comentar algo sobre la parte en la que se menciona que esta estrategia tiene algunas limitaciones en Latinoamérica debido a que no todos los hogares cuentan con acceso a internet. Me parece muy positivo y honesto que se reconozca esta situación, aunque considero que se menciona un poco de paso. Vivo en un municipio del estado de Guanajuato donde todavía existen familias que comparten un mismo teléfono para realizar diferentes actividades, y desde mi contexto esta limitación no es un detalle menor. En realidad, puede ser la primera condición que determine quién puede participar en una experiencia educativa virtual y quién queda fuera. Por ello, considero que este tema podría desarrollarse en un apartado propio.

    En general, el blog me pareció ordenado, de lectura ágil y bien acompañado con los videos. Agradezco que compartan este tipo de información de manera abierta, ya que permite conocer diferentes perspectivas sobre el uso de los ambientes virtuales en la educación.

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